miércoles, 20 de febrero de 2013

DIARIO PARA UNA CUARESMA - MIÉRCOLES DE LA PRIMERA SEMANA - 20 DE FEBRERO

                    Está resultando ejemplar el esfuerzo que continúan realizando las cofradías para paliar los efectos de la crisis. Sus colaboraciones con las Cáritas o el Banco de Alimentos, las propias obras sociales de las hermandades o el proyecto del economato solidario, son muestras de esta atención a los más necesitados. Trabajan así en la misma línea que tantas otras organizaciones de la Iglesia, que nunca se siente ajena ante las penurias y el dolor del prójimo. He aquí una razón más que justifica la existencia de nuestras cofradías.
El resultado ejemplar al que aludimos, no debe significar que estemos satisfechos. Todavía se puede hacer más y me consta que en el seno de las cofradías, de forma individualizada o agrupadas, se trata de dar mayor empuje a las actividades que ya se llevan a cabo y se preparan nuevas iniciativas. Estos son los frutos de la virtud teologal de la que hablamos ayer, la caridad.