viernes, 5 de febrero de 2021

LANJARÓN DESPIDE A LA CONGREGACIÓN "HIJAS DE LA CARIDAD" TRAS 121 AÑOS DE ENTREGA EN ESTE PUEBLO ALPUJARREÑO

 

ESCRITO POR ROBERT LÓPEZ MORILLAS

La Parroquia de la Encarnación y el pueblo de Lanjarón despidió ayer a las últimas diez hermanas de la congregación de las Hijas de la Caridad, que hasta ahora convivían en la Casa de la Santísima Trinidad.

El motivo, según señalaron es "la falta de vocación", por lo que nos han redistribuido a otras zonas.

La Eucaristía de Acción de Gracias en honor de las hermanas, la presidió el Párroco de la Encarnación D. Antonio Jesús Heredia Cortes y contó con la participación del Reverendo y Capellán de las Hijas de la Caridad D. Cayetano Escobedo Escobedo y del Diácono Permanente D. Joaquín Gálvez Jiménez, que se sumaron a una despedida cargada de recuerdos que hicieron que las hermanas no pudieran contener la emoción al recapitular todo el trabajo realizado durante sus 121 años en Lanjarón.

Antes de finalizar la Eucaristía, el Párroco D. Antonio le hizo entrega a cada hermana de un cirio encendido del cirio Pascual, que nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo.  Hoy nos recuerdan a todas las Hijas de la Caridad que han pasado por Lanjarón, y ya no se encuentran entre nosotros y se encuentran junto a Dios en la Resurrección de los muertos. Debajo del Cirio Pascual se encontraba la pila bautismal con diez cirios representando a las diez hermanas Sor Paula, Sor Trini, Sor Matilde,  Sor Hortensia, Sor Adelia, Sor Nieves,  Sor Bea, Sor Carmen, Sor Josefina, Sor Ceferina, de la luz que recibieron en su bautismo en el seno familiar.

 

El Párroco les pidió que le acompañaran a la capilla de la Virgen de la Medalla Milagrosa,  donde les recordó que nos dejan el cariño de  su Titular Mariana, y nos recordará el paso de las Hijas de la Caridad por el pueblo de Lanjarón. Ellas aceptan la providencia, el Señor nunca las dejará, y junto a Él llevarán la paz y dejarán una huella en el camino de cada día.

En este día de Acción de gracias manifestó la Madre Superiora , Sor Paula, en nombre de las hermanas que les ha tocado vivir este grato acontecimientos de pena por la despedida pero a la vez de alegría.

La visitadora y el consejo se unen a esta acción de Gracias. Sor Trini que forma parte de consejo hoy nos acompaña, también las hermanas que han vivido aquí o lo han visitado que guardan grato recuerdo, del paisaje maravilloso que lo envuelven, su tranquilidad vuestra acogida y cómo no su Agua.

Todo esto nos lleva a dar las gracias a todo el pueblo por vuestro cariño, vuestra ayuda en aquellos momentos  que hemos necesitado.

Recordamos aquellos niños del hogar, que a falta del cariño de una familia se encontraron con vuestro acogida cariñosa  y vuestro apoyo. La residencia de ancianos que gracias a la colaboración de todos pudo llevarse a cabo.

Estas hermanas también se sienten agradecidas a los sacerdotes, por su asistencia espiritual que les han prestado, por acompañarlas en todo momento, les han servido de apoyo, estímulo, esperanza y ilusión para afrontar su trabajo.