ESCRITO POR ROBERT LÓPEZ MORILLAS
La Parroquia de la Encarnación y el pueblo de Lanjarón despidió ayer a las últimas diez hermanas de la congregación de las Hijas de la Caridad, que hasta ahora convivían en la Casa de la Santísima Trinidad.
El motivo, según señalaron es "la falta de vocación", por lo que nos han redistribuido a otras zonas.
La Eucaristía de Acción de Gracias en honor de las hermanas, la presidió el Párroco de la Encarnación D. Antonio Jesús Heredia Cortes y contó con la participación del Reverendo y Capellán de las Hijas de la Caridad D. Cayetano Escobedo Escobedo y del Diácono Permanente D. Joaquín Gálvez Jiménez, que se sumaron a una despedida cargada de recuerdos que hicieron que las hermanas no pudieran contener la emoción al recapitular todo el trabajo realizado durante sus 121 años en Lanjarón.
Antes de finalizar la Eucaristía, el Párroco D. Antonio le hizo entrega a cada hermana de un cirio encendido del cirio Pascual, que nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo. Hoy nos recuerdan a todas las Hijas de la Caridad que han pasado por Lanjarón, y ya no se encuentran entre nosotros y se encuentran junto a Dios en la Resurrección de los muertos. Debajo del Cirio Pascual se encontraba la pila bautismal con diez cirios representando a las diez hermanas Sor Paula, Sor Trini, Sor Matilde, Sor Hortensia, Sor Adelia, Sor Nieves, Sor Bea, Sor Carmen, Sor Josefina, Sor Ceferina, de la luz que recibieron en su bautismo en el seno familiar.






