Es normal que en primavera llueva y en ocasiones, con cierta frecuencia, este fenómeno meteorológico condiciona la celebración de las procesiones. Así ha sucedido este año. Solo un día la lluvia caída fue especialmente significativa. Nos referimos al Jueves Santo, cuando se registraron más de 35 litros por metro cuadrado. Sin embargo, desde el Miércoles Santo, una veces los chubascos y otra el riesgo de que se produjeran, han provocado una Semana Santa incompleta.
Siete cofradías suspendieron sus estaciones de penitencia. El miércoles el Nazareno, el jueves Concha, Estrella, Aurora, Salesianos, el sábado Santa María de la Alhambra y el domingo el Resucitado de Regina. Otras, estos días y otros, alteraron su programa procesional para evitar verse sorprendidos por el fenómeno meteorológico, como sucedió con el Consuelo, que decidió terminar su estación de penitencia al llegar a la Catedral.