Adentrados de lleno en el
mes de octubre, iniciado el curso cofrade que comienza como cada año tímido y
frío en actividad, que no en temperatura, pues pareciera que viviéramos aún en
la pascua florida rememorando momentos de la pasada semana mayor. Un miércoles
más nos encontramos con una nueva ocasión para conocer más profundamente a un
enamorado de nuestras hermandades y cofradías.
Si la pasada semana dimos
la palabra a la juventud, en esta ocasión abrimos las puertas de Cruz de Guía a
un cofrade que da voz a la historia de nuestras hermandades. Hoy conocemos
#DeCerca a Antonio Padial Bailón.
-Hay
ciertas personas en nuestro mundo cofrade que pueden ser consideradas
auténticas enciclopedias andantes, historia viva de nuestras hermandades. Sin
lugar a dudas Antonio, tú eres uno de ellos. Pero antes de indagar en tu visión
y experiencia a través de los orígenes de las corporaciones granadinas,
queremos conocer de ti: ¿cómo fueron los orígenes de Antonio Padial, su
infancia y primeros años?
Soy
granadino, muy granadino, mi primer apellido procede del Valle de Lecrín y
Bailón de Peligros. Nací en el Barrio de San Lázaro, aunque con 6 años se
mudaron mis padres a la calle de Duquesa. Allí me crie, en el Barrio de la
Universidad.
-La
Historia, al tratarse de una de tus pasiones, entiendo que por ser área de
estudio llegara años más tarde que tu devoción y entrega por la Semana Santa de
Granada. ¿Cuándo empezaste a reconocer tu pasión cofrade?
A
los 17 años me matriculé en la Facultad de Letras, para desarrollar una de mis
pasiones: la Historia. Pero mi padre, que era militar y abogado (esta era su
pasión) me borró y me cambió a Derecho. Gracias a Dios me he defendido muy bien
en esta materia, pero no era mi vocación. Después, en mi tiempo libre, me
planteé investigar en un tema histórico, mi verdadera vocación, y elegí la
Historia de la Semana Santa en sus antiguas hermandades, un tema casi
desconocido hasta hace no mucho tiempo. También en otros temas de la historia
granadina.